Parece que a muchos haya que decirles lo que deben pensar. El poco valor que se da a “Here, My Dear” es fruto de su publicación obligada y de, eso sí, las pocas ganas y motivaciones que hicieron germinar el álbum. Resultado de un matrimonio tormentoso, el disco se ideó en un juzgado. En pugna de divorcio con su mujer, se determinó que las ganancias del próximo disco fueran a parar a manos de su exmujer, y de esta bonita historia surgió el poco disimulado “Here, My Dear”.

Esta situación hizo que muchos vean el álbum como un disco cansado y sin alma, hecho para cumplir un mero trámite, yo desde luego no. En lo que se supone es puro hartazgo y aburrimiento y desgana yo solo veo pasión por el odio, componente fantástico para la creación. De ahí que surja una canción como “When Did You Stop Loving Me, When Did I Stop Loving You”, tan perfecta, tan distinta y tan sentida. Una de sus mejores composiciones. La canción parecía ampliar las posibilidades del género gracias a ceñirse a parámetros poco habituales, empezando con la duración de la canción que supera los 6 minutos. Tiempo suficiente para desarrollar una extraña composición en la que emergen distintos tipos de estribillo que se suceden de forma irregular pero con extraña coherencia que se posa en una base de jazz sin sonar a jazz en ningún momento.

Mal entendida, esta canción es en realidad comparable en algunos aspectos al “Catch A Fire” de Bob Marley y al “Black of Both Sides” de Mos Def, cada uno en su estilo. Al final resultó que era un buen regalo.